
Dos novias, una cama
Isabel y Rowena son idénticas, pero nadie lo sabe. Justo antes de casarse, deciden intercambiar sus identidades: Isabel se hace pasar por la tímida Rowena para acercarse a Hugh, un capitán temible que se ruboriza en cuanto ella lo mira; Rowena adopta el descaro de Isabel ante Gilbert, un tesorero tan frío como perspicaz. La farsa funciona… hasta que un decreto real obliga a las dos parejas a compartir lecho en la noche de bodas. Sin la pulsera ni la daga que permitían distinguirlas, las hermanas quedan a merced de una ceremonia a oscuras en la que cada novio debe escoger a su esposa. Cuando se encienden las velas, los cuatro descubren que han acabado con la persona equivocada. Cambiar de sitio sin despertar sospechas, mientras los invitados escuchan al otro lado de las cortinas, no será tan sencillo.
